Escafandra Rigida

Lunes, 18 Agosto   

La escafandra rígida funciona como la anterior; se distingue sólo porque consiste en una armadura metálica provista de articulaciones que permiten los movimientos de las extremidades. Las manos se mantienen en el interior y accionan unas pinzas que las reemplazan exteriormente. Con esas escafandras se puede trabajar hasta unos 200 m. Sus dimensiones permiten incluso la instalación de aparatos de comunicación telefónica y de proyectores eléctricos.

Esas escafandras, materialmente unidas a una embarcación de la cual depende la respiración del buzo, han sido reemplazadas por escafandras autónomas, como la de los hombres-rana. En este caso la vestidura no es indispensable y solamente sirve para proteger al hombre del frío, por lo cual se aligera para adaptarla al cuerpo. El buzo lleva en el dorso unas botellas o tubos que contienen aire comprimido a elevadas presiones (unos 200kg/cm2). Un descompresor alimenta automáticamente la máscara del buzo en aire a la presión ambiente, o sea a la que tiene el agua a la profundidad a que se encuentra. Con aire artificial a base de helio, el submarinista puede descender a más de 600 m de profundidad.